El verdadero motivo por el cual yo continuaba a su lado, no era cualquier otro capricho que se me antojaba en el momento, cualquier otra idea mundana que se atravesaba en un pensamiento errante, creyendo yo que era la razón por la cuál yo seguía compartiendo el final de mi día escolar a su lado. No eran ni mis ganas de enamorarlo, no fueron mis ganas de hacerlo sentir en el cielo, no eran mi ganas de acabarlo y hacerle sentir una caída que lo dejara 6 metros bajo tierra, no fueron intereses monetarios, tampoco el que no aceptará estar "sola", no era nada de eso.
El motivo más razonable y ahora más creíble para mí, el más coherente que encuentro entre todo lo mundano que atraviesa mi mente es que yo sólo quería volver a sentir lo que en un ayer sentí. Volver a escuchar canciones cursis y pensar en él. Ver la Luna una vez más y preguntarme qué era lo que el pensaba en ese momento, quedarme en las noches viendo hacia la pared deseando que fuera él quien estuviera a mi lado. Yo sólo trataba de sentir lo que un día de ayer sentí, ver muchas cara a mi alrededor y necesitar su presencia a mi lado.
Yo solo quería sentir lo que en un ayer sentí. Sentir que él me quería como a nadie en el mundo, sentir que todo lo que me decía era verdad, sentir que yo era su gran amor y que nunca antes habías conocido a alguien que lo hiciera sentir como yo, que lo hiciera pensar como yo lo hacía. Yo sólo quería sentirme como solía sentirme antes a su lado, yo sólo quería sentir una vez más lo que en un ayer sentí. Yo solo quería sentir lo que en un ayer sentí con él.
Pero las cosas han cambiado todo es momentáneo y tal parece que el momento ya pasó.
Los escenarios han cambiado y aunque se habla de las mismas personas las cosas, las situaciones no son las mismas. Y pareciera que no son las mismas personas de las que se habla, pues no se siente lo mismo que en un ayer se sintió. Y es ahí donde me doy cuenta que lo que un día se sintió no se volverá a sentir igual. Que por más que intente volverme a sentir en el cielo, por más que me esfuerce, no volveré a sentir que TÚ&YO somos los amantes en la Luna.
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